entre almohadas y cojines que forman un castillo improvisado.
sin muchas exigencias...
la puerta principal no está cruzando cocodrilo alguno que impida a la mano mía mirarte de puro tacto
...
con los dedos
son el par de obreros sudorosos e incansables, que pican el concreto de mi vista para que solo quede la nebulosa abstracción de mi pensamiento, y las ilusiones que aletean a ritmo opresor sin dejarme dormir
ni la bufanda olor a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario